El Espai Carmen Thyssen propone un recorrido de un siglo entre voces de la pintura valenciana

Uno de los clásicos del verano en la Costa Brava es la exposición que organiza anualmente el Espai Carmen Thyssen de Sant Feliu de Guíxols. Este año este espacio propone una muestra que incluye una magnífica selección de obras de Sorolla, Picasso, Manolo Valdés, Sean Scully o Julian Opie, que han titulado Iconografías. De Sorolla a Picasso y Valdés y en que dialogan obras de la colección de la Fundación Bancaja y de la Colección Carmen Thyssen. Una advertencia: si la queréis disfrutar, esta exposición no es itinerante y sólo se podrá ver en este espacio.

De la modernidad de Sorolla a la contemporaneidad de Opie se traza un recorrido de verdaderos iconos, un recorrido de casi un siglo entre voces sobre todo de la pintura valenciana. Mientras se completa el itinerario se observa la reinterpretación de mitos del pasado, aunque expresados ​​con narrativas contemporáneas, que ponen de relieve la duda eterna de la humanidad y la búsqueda de la espiritualidad inherente a nuestra condición humana.

Julian Opie, Jenson, Racing driver, 2004. Col·lecció Carmen Thyssen.

Aún construyendo un recorrido desde inicios del siglo XIX a principios del siglo XXI, la disposición de las obras refuerza el relato no cronológico de la exposición, comisariada por Pilar Giró y que se podrá visitar hasta el 13 de octubre. El relato no es cronológico porque de lo que se trata es de mostrar las influencias e intercambios entre los artistas. Son un total de 46 obras de 21 artistas diferentes, agrupadas con el objetivo de mostrar la diversidad de lenguajes artísticos desarrollados a lo largo del último siglo de arte y la evolución de las iconografías artísticas.

El itinerario de la muestra se divide en siete espacios: iconografías de lo cotidiano, iconografías del paisaje, iconografías de la luz, referencias iconográficas, iconos míticos: Picasso, iconos míticos: Manolo Valdés e iconos míticos: Julian Opie. El apartado dedicado a Pablo Picasso es uno de los apartados más destacables de la muestra, con dieciocho piezas que representan dos momentos clave de su trayectoria: cuando conoció a su última esposa, Jacqueline -seis linograbados del 1963-, y cuando se trasladó a la casa-taller La Californie en 1955 -doce dibujos-. Podéis obtener más información sobre la muestra en este enlace.