LOS AÑOS 60 EN BEGUR Y LLAFRANC, LA RUTA DEL GLAMOUR EN LA COSTA BRAVA

Os ofrecemos una ruta excepcional, una propuesta magnífica para el domingo 4 de noviembre dentro de la programación del festival de experiencias culturales Som Cultura, pero antes de contaros los detalles prácticos, os ponemos en antecedentes. ¡Ya veréis como esto os interesa!

El turismo internacional de parte de la Costa Brava, que entonces vivía un boom, se caracterizaba en los años 60 por el glamour. Visitaban localidades como Begur o Llafranc personalidades del mundo de la cultura y de otros relacionados con la gauche divine y la farándula. A mitad del siglo XX, Begur y Llafranc eran

paraísos aún, como gran parte de la Costa Brava, pero esta disfrutó de una potente proyección internacional con los rodajes de películas como Pandora y el holandés errante (Dir. Abert Lewin, 1951), que tuvo Ava Gardner como protagonista. El boom turístico, al que también contribuyó el mecenas Albert Puig Palau, se hizo realidad y empezaron a llegar turistas con renombre, actores y actrices españoles y estadounidenses, cantautores de la Nova Cançó, Carmen Amaya o Lola Flores, la Chunga, Peret, Serrat o Kirk Douglas, que coincidieron con personajes inolvidables como el Gitano de la Costa Brava -título que le otorgó la bailaora Carmen Amaya al palafrugellense Manel Bisbe– o Tomás Cervera, del local Chez Tomás.

Transformación de pueblecitos de pescadores

La llegada de un turismo ciertamente selecto, básicamente la burguesía de Barcelona y, posteriormente, de este turismo glamuroso, significó la transformación social, económica y física de los pueblos de pescadores de la Costa Brava y, muy significativamente, de Begur y Llafranc. Las casas de pescadores se convirtieron en tabernas y hoteles. Pero además, en Llafranc, por ejemplo, la vida nocturna, alegre, descocada, se convirtió en algo mítico con protagonistas como el Gitano o Tomás Cervera -ambos cultivando unos personajes muy peculiares- y el recorrido habitual tenía su inicio en el

Hotel Llafranc -antes Celimar- y finalizaba en Chez Tomás. La mezcla de estrellas de Hollywood y del mundo del flamenco era bastante loca y fue una especie de motor dinamizador de la noche del entonces del que era -y aún a día de hoy continua siendo- uno de los puntos turísticos de referencia de la Costa Brava. La Llagosta es otro punto de interés en Llafranc, una barraca de pescadores convertida en un hotel en el que se alojó el equipo de rodaje de la película De repente, el último verano, rodada en Begur y por donde pasaron actrices como Katharine Hepburn o Elizabeth Taylor.

Precisamente Begur, a parte del rodaje del filme Pandora y el holandés errante, recibió un empujón definitivo en cuanto al turismo con la construcción del hotel de lujo Cap sa Sal, que permitió acoger un turismo selecto y convertirse en refugio de grandes celebridades, modelos, actores, cantantes, músicos, escritores, poetas e intelectuales.

Los detalles prácticos 

La ruta, ideada per Sandra Bisbe, transcurre de 10h a 14h e incluye: visita guiada en Begur y Llafranc de la mano de la misma Bisbe (Guía Oficial Local y creadora de la ruta), entrada en el Hotel Llafranch para disfrutar de su museo de fotografías, de un vermut gentileza del hotel y de un espectáculo de música rumbera con el Grupo Els Ternura. Es necesario vehículo propio para desplazarse de Begur en Llafranc. Las reservas se pueden hacer en la Oficina de Turismo de Begur y las plazas son limitadas. El coste de la visita es de 20,00 € por persona, pero es gratuita para los niños de hasta 10 años.

Imágenes: James Mason y Ava Gardner en el rodaje de ‘Pandora y el holandés errante’. Foto Archivo. / El Gitano de la Costa Brava, en una de las fiestas que se organizaban en Llafranc. Foto Archivo. / Carmen Amaya, en el cartel del Festival de Begur. / Ava Gardner, durante el rodaje de ‘De repente, el último verano’, en Begur. Foto: Valentí Fargnoli. / El Gitano de la Costa Brava y el músico Johnny Hallyday. Foto Archivo. / La guía Sandra Obispo, durante la ruta, en Begur. Foto: Sandra Obispo.