Girona sacra en cinco itinerarios

El patrimonio arquitectónico religioso es abundante en toda Cataluña y muy especialmente en las comarcas de Girona. Catalonia Sacra es un proyecto cultural que trabaja desde 2012 para la difusión de este patrimonio de raíz religiosa, a través de su plataforma virtual impulsada por las diez diócesis catalanas. Se trata de vertebrar esta oferta cultural a partir del valor añadido que puede aportar a la oferta del turismo convencional de sol y playa. La Catedral de Girona, los monasterios de Sant Pere de Rodes y Santa Maria de Ripoll o la iglesia de Sant Feliu de Girona ocupan un lugar preeminente en cuanto a este patrimonio y también en cuanto a su capacidad de atracción de turistas. En las comarcas de Girona, Catalonia Sacra propone hasta cinco itinerarios que corresponden a las diócesis de Urgell, Vic y Girona: L’Empordà: la pedra, el cel i la mar (El Empordà: la piedra, el cielo y el mar ); Pla de l’Estany i Garrotxa: a les faldes del Pirineu (Pla de l’Estany y Garrotxa: en las faldas del Pirineo ); La costa: al peu de les onades (La costa: al pie de las olas); Girona ciutat y A l’entorn dels monestirs del Ripollès (En el entorno de los monasterios del Ripollès).

Castelló d’Empúries. Santi Font. Archivo Imágenes PTCBG

El Empordà se caracteriza, además de por su idílico paisaje, por la presencia de grandes monasterios románicos, como el de Sant Pere de Rodes o el de Santa Maria de Vilabertran, dignos de hacer una visita a fondo. El itinerario propuesto también permite la visita a monumentos más modestos pero igualmente interesantes, como las iglesias de Santa Maria de Cadaqués, de Sant Miquel y de Sant Tomàs de Fluvià o la iglesia de Sant Martí d’Empúries. No se puede calificar de modesta en absoluto la magnífica Basílica de Santa Maria de Castelló d’Empúries, que también se incluye en el itinerario.

Porqueres. Òscar Vall. Archivo Imágenes PTCBG

Al abandonar el litoral y fijarnos en el interior, montañoso, de la diócesis gerundense, las comarcas del Pla de l’Estany y la Garrotxa cuentan con preciosas iglesias románicas o algunos centros religiosos de gran importancia como el Monasterio de Sant Esteve de Banyoles. Las iglesias del Sant Sepulcre de Palera (Beuda) y de Sant Vicenç (Besalú) son sólo dos nodos de este itinerario que empieza en Banyoles y termina en la Vall de Bianya.

Monestir de Santa Maria de Ripoll. Raimon Casals. Arxiu Imatges PTCBG

Si nos mantenemos en el entorno montañoso, en el Pirineo, el Ripollès es una comarca históricamente muy relevante, rebosante de edificios religiosos, monumentos imprescindibles para explicar la historia de nuestro país. El patrocinio condal permitió a la Iglesia la construcción de edificios religiosos importantísimos también socialmente por su papel vital en la vertebración y fijación de la población en un momento fundacional del país. El monasterio de Santa Maria de Ripoll sobre todo, pero también el de Sant Joan de les Abadesses, son primordiales en este sentido. Ambos contrastan con las dimensiones de la iglesia de Sant Cristòfol de Beget, por ejemplo, aunque compite con ellos en belleza.

Girona, claustre catedral. Laurence Norah. Arxiu Imatges PTCBG.

Mantengámonos en el interior -tampoco demasiado, sólo unos 40 kilómetros- porque otro de los itinerarios propuestos por Catalonia Sacra es la capital, Girona. Este itinerario no es precisamente muy largo en cuanto a recorrido, pero en cambio es posiblemente el más denso en cuanto a contenido. El Casco Antiguo forma un conjunto histórico artístico catalogado y los tres nodos principales del itinerario son la catedral de Santa Maria, la basílica de Sant Feliu y el Museo de Arte, ubicado en el Palacio Episcopal. En medio, el Call, los museos de Historia de la Ciudad y de Historia de los Judíos y un maravilloso casco antiguo que merece la pena ser descubierto.

Lloret de Mar. Alex Tremps. Arxiu Imatges PTCBG.

Para finalizar, volvemos a la costa. En este caso en la Costa Brava sur y un poco más abajo, desde Sant Feliu de Guíxols hasta Arenys de Mar, pasando por los monasterios del propio Sant Feliu, de Solius -aún activo- o de Sant Miquel de Cruïlles. Forman parte de esta ruta la iglesia de Sant Romà de Lloret de Mar y su cementerio modernista, así como la iglesia de Sant Vicenç de Tossa de Mar.