Monasterios y vino de la D.O. Empordà, un maridaje que resulta infalible

El Empordà es una tierra en la que podemos encontrar multitud de monasterios y prioratos que durante siglos tuvieron como principal actividad productiva el cultivo de la vid y la elaboración de vino. Muchas de las viñas de la Denominación de Origen (DO) Empordà se extienden por los antiguos dominios monásticos y el vino que se hace es fruto de la herencia de los grandes monasterios que antiguamente poblaron valles y montañas ampurdanesas.

Noche de vinos en Sant Pere de Rodes.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Empordà da a conocer este legado con un ciclo dedicado a los vinos y monasterios, que puso en marcha el año 2019 -el año pasado no se pudo celebrar- y que nosotros proponemos que aprovechéis para disfrutar de una manera diferente de nuestro patrimonio monumental y al mismo tiempo de unos vinos de gran calidad. El año 2019 el ciclo transcurrió en el conjunto monumental de Sant Pere de Rodes, en el monasterio de Sant Quirze de Colera, en la Canónica de Santa Maria de Vilabertran, en el monasterio de Sant Miquel de Cruïlles y el Museo de Historia de Sant Feliu de Guíxols.

Este año, durante el mes de octubre, todos los sábados, comenzando el día 2 y siguiendo los días 9, 16, 23 y 30, está programada una visita a un antiguo monasterio ampurdanés para compartir su pasado vitivinícola, que se complementará con una cata de vino. Todas las sesiones comenzarán a las 12 del mediodía, durarán aproximadamente 2 horas y las plazas son limitadas.

Monasterio de Sant Llorenç de Sous (Albanyà). Foto: www.socemporda.com

La actividad, coordinada por Clara Poch y Romina Ribera, vivirá su primer capítulo el día 2 de octubre en el monasterio de Sant Llorenç de Sous (Albanyà), bajo el título Viñas y vinos de montaña. Este monasterio, antiguamente conocido como Sant Llorenç del Mont, fecha del 872, fundado por los monjes benedictinos de Sant Aniol de Aguja. Después de pasar bastantes dificultades, en 1829 la iglesia fue consagrada y en 1835 se produjo la exclaustración. Se trata de un templo de una sola nave que aprovecha los muros de la construcción medieval y la fachada está coronada por un esbelto campanario de espadaña de doble apertura.

Una vista del monasterio de Sant Miquel de Fluvià. Foto: http://www.santmiquelfluvia.cat.

La segunda visita del ciclo será el monasterio de Sant Miquel de Fluvià, el sábado día 9, titulada Los vinos y los benedictinos. De este antiguo monasterio benedictino queda sólo la iglesia románica. Fue fortificada en el siglo XVI y reformada en el siglo XVIII. El campanario es de planta cuadrada, de carácter robusto y férreo. La iglesia es de planta basilical de tres naves con transepto destacado y rematada por tres ábsides semicirculares que en la parte exterior presentan decoración lombarda de arcos entre lesenas. En su interior se conservan, y están perfectamente documentados, sus capiteles decorados con una combinación de temas vegetales, geométricos, algunos cabezas de animales y figuras humanas.

Una vista de Santa Maria de Lladó. Foto: www.llado.cat.

El día 16 de octubre será el turno del monasterio de Santa Maria de Lladó, una visita que llevará el título Canónigos y vinos que vuelven a los orígenes. Santa María fue un monasterio agustiniano incluido en el antiguo condado de Besalú, situado en el municipio de Lladó, que vivió su máximo esplendor los siglos XII y XIII y curiosamente no fue hasta el año 2018 que el monumento fue declarado bien Cultural de Interés Nacional. En 1592, el papa Clemente VIII secularizó esta canónica agustiniana y la convirtió en colegiata y la comunidad religiosa se mantuvo en el cenobio hasta que lo abandonó en 1835. La iglesia tiene planta basilical, con tres naves sin crucero. La portada, formada por seis arquivoltas, está ricamente decorada con motivos vegetales, geométricos o animales. Es sin lugar a dudas una de las más interesantes de las comarcas de Girona, gracias a esta decoración abundante.

Una vista aerea de la Ciutadella de Roses. Foto: ca.visit.roses.cat.

La penúltima visita del ciclo, titulada Vinos y dominios de mar se realizará el día 23 de octubre en el Espacio Cultural de la Ciutadella de Roses. Dentro de la Ciutadella están los restos del antiguo monasterio de Santa María de Roses, un cenobio benedictino que dominaba desde la punta del Cap de Creus hasta la desembocadura de la Muga. Santa María de Roses tuvo un papel destacado, comparable al que tuvieron Sant Pere de Rodes o Sant Quirze de Colera. Los restos del monasterio quedaron en el interior de la Ciutadella de Roses, una fortificación renacentista, declarada BCIN, que también contiene un yacimiento arqueológico en continua investigación donde se puede disfrutar de un completo itinerario señalizado y conocer las diferentes ocupaciones históricas del lugar a través de los restos conservados, del siglo IV ac, fecha de la fundación de la colonia griega de Rhode, hasta el s.XX.

Santa Maria del Collet, de Calonge. Foto: By Anleoc – Treball propi, CC BY-SA 3.0.

La última visita se celebrará el día 30, en el Monasterio de Santa María del Mar de Calonge (El Collet de Sant Antoni), titulada Alfarerias romanas, monjas benedictinas y vino. Santa Maria del Mar, que también es conocida como Santa María del Collet, es actualmente una ermita, lo que queda de lo que antiguamente era un pequeño monasterio de monjas benedictinas en una colina del llano de Calonge. Sus orígenes datan del siglo XII y fue la continuación de un anterior asentamiento romano, la villa romana del Collet. Sonido. Si necesitáis más información o formalizar reservas, podéis hacerlo en este enlace.