Pesebres vivientes, una combinación de tradición, naturaleza y patrimonio

Los pesebres vivientes son otra de las tradiciones navideñas más características de nuestro país, junto con los Pastorets. Esta manifestación tradicional, de cultura popular, generalmente impulsada por asociaciones o grupos de personas, tiene la particularidad de que tiene sus raíces en el pueblo y, posteriormente, las instituciones, al ver que era un elemento cohesionador importantísimo, como tantas otras manifestaciones culturales populares del nuestro país -Pastorets, castellers, grupos sardanistas … –, les han dado su apoyo. Un pesebre viviente, ya sea estático o dinámico, es un espectáculo integral que combina tradición, naturaleza y patrimonio. Es decir, a través de la tradición, el visitante conoce el pueblo donde se realiza el pesebre, su entorno y parajes magníficos, además de descubrir el patrimonio arquitectónico que a menudo hace de decorado natural en los cuadros que se presentan. En los años ochenta del siglo pasado se produjo una especie de boom en cuanto a pesebres vivientes y en las comarcas gerundenses, actualmente, se hacen un buen número, de los que os destacamos cuatro de los más relevantes.


Pesebre viviente de Brunyola

Comenzó en 1981 con 15 personajes y dos escenas. Durante más de 30 años se han ido incorporando personas y escenas hasta llegar a tener casi 1 kilómetro de recorrido, con una treintena de escenas y más de 200 participantes, entre técnicos y actores. Todo el vestuario es de época hebrea y los personajes que representan las escenas y los oficios, al ser dinámico, hacen los trabajos propios de estos oficios, muchos de ellos extinguidos. El espectáculo comienza con una única presentación en la plaza y después todo el mundo puede disfrutar a su aire de la visita al pueblo, convertido por unos días, en un pesebre viviente. Incluye un campamento real. La entrada en el pesebre es gratuita, aunque casi todo el mundo colabora con la compra de números de una cesta o aportando su ayuda directa. Se hacen representaciones los días 23, 25, 26 y 30 de diciembre y 1 de enero (19h). La web del pesebre es esta.

Pesebre viviente de Castell d’Aro

El Pesebre de Castell d’Aro es uno de los más antiguos. Se representa desde 1959. Es un pesebre en movimiento y estático, con vestuario de época y tradicional y música grabada. Se pueden ver representadas escenas bíblicas, tradicionales y oficios. La visita dura alrededor de una hora, con un recorrido aproximado de un kilómetro y medio por el casco antiguo de Castell d’Aro y el barrio de la Coma, declarados Bien Cultural de Interés Nacional. Se hacen representaciones los días 23, 25, 26 y 30 de diciembre y 1 y 6 de enero (19h). . La web del pesebre es esta.

El Pesebre de Bàscara

En este pesebre, como Brunyola, hay dos partes diferenciadas: la introducción y las escenas. La introducción, en la plaza de la Iglesia, es un espectacular preámbulo, que cambia a lo largo de los años, donde predomina el movimiento y la luz, el sonido y los efectos especiales tienen un papel importante. Se representan escenas relacionadas con el pesebre y mientras dura el público no circula. Poosteriorment comienza el recorrido y las escenas plásticas se suceden por el casco antiguo de Bàscara y por la orilla derecha del río Fluvià donde los personajes, inmóviles y con vestimenta hebrea, representan el Nacimiento y transportan al público a la vida de Palestina de hace 2000 años. Se hacen representaciones los días 16, 22, 23, 25, 26, 29 y 30 de diciembre y 1 de enero (19h). La web del pesebre es esta.

Pesebre vivinte de Peralada

El espectacular marco de este pesebre son los jardines del Castillo de Peralada. Propone un recorrido por varias escenas que recrean la vida de Jesús y uno de sus rasgos distintivos es la demostración que se lleva a cabo de oficios antiguos, como el de cestero, las hilanderas, el cantero, los salazones, el herrero, la castañera y un horno de pan entre otros. El pesebre nació en el Claustro de Sant Domènec y entonces cambió de ubicación para trasladarse a los jardines. El recorrido se ordena cronológicamente por escenas, desde los Esposorios de la Virgen hasta Herodes y la matanza de los inocentes, y así recrear la vida, grande y sencilla del momento bíblico del que fue la primera Navidad de la historia. Se hacen representaciones el 25, 26 y 30 de diciembre y 1 de enero. La web del pesebre es esta.