¿Qué hay que ir a ver de Temporada Alta 2021? Os hacemos 12 propuestas

Cuando te llega a casa un programa con más de un centenar de propuestas presenciales de artes escénicas y una cuarentena de digitales, condensadas en poco más de 2 meses, que son las cifras que se manejan en la edición de este año de Temporada Alta, es lógico que uno sienta algo de vértigo. Además, el peligro de quedarse sin entradas para los espectáculos más demandados es otro de los condicionantes a la hora de afrontar la compra de entradas, que se hará efectiva a uno o dos meses vista, lo que obliga a una cierta planificación. Nuestro consejo: mirad y remirad, coged referencias, investigad por internet, investigad en youtube, leed críticas o previas, consultad con vuestros prescriptores de cabecera, afinad mucho con las fechas y haced las compras necesarias. Es bueno mezclar lo que sabemos que será una apuesta segura, que nos gustará, con el descubrimiento, que no quiere decir ir a ciegas pero sí que entraña un cierto riesgo. Una última cosa antes de nuestras propuestas: los estrenos, aunque sea de compañías o intérpretes que ya conocéis, son como melones sin abrir. Estas son nuestras 12 propuestas, siendo conscientes de que hay ausencias que pueden resultar incluso dolorosas y obviando algunos de los espectáculos de los “muy teatreros”:

Foto: Sílvia Poch.

Oncle Vània

Oskaras Korsunovas es un habitual de Temporada Alta desde que en 2011 presentara Miranda, su particular versión de La tempestad. Desde entonces ha presentado, en Girona o Salt, Hamletas, La gaviota o Boda (Vestuvés), entre otros. Este año, sin embargo, no viene con su compañía, sino que será el responsable de la puesta en escena de Oncle Vània, de Chéjov, con un reparto formado por grandes intérpretes de la escena catalana como Ivan Benet, Raquel Ferri, Anna Güell, Julio Manrique, Lluís Marco, Carme Sansa y Júlia Truyol. Esta es una coproducción del festival, que pone en práctica la fórmula de mezclar talento extranjero con talento catalán, como en otras ocasiones, con resultados notables como Ante la jubilación (Krystian Lupa), La nieta del señor Linh (Guy Cassiers) o Historia de un jabalí (o algo de Ricardo) (Gabriel Calderón).

Foto: Richard Haughton.

Bells & Spells

Dos de los espectáculos más mágicos y sorprendentes de estos 30 años de Temporada Alta tienen una misma protagonista: Aurélia Thierrée Chaplin (El oratorio de Aurélia y Murmures des murs). Aún es inolvidable la escena de un tren de juguete atravesando literalmente el vientre de la intérprete. Este año vuelve al festival gerundense con Bells & Spells. Se trata de teatro visual, de movimiento y objetos. Los colgadores se convierten en un dragón, la puerta en una máquina de sortilegios y el papel pintado en un vestido de princesa. Este es el mundo poético y mágico de Aurélia, una cleptómana que repentinamente se ve bajo el dominio de los objetos animados que cogió “prestados”. Victoria Thierrée Chaplin vuelve a crear un universo surrealista lleno de maravillas y humor para su hija Aurélia. Una figura elegante y etérea que se mueve por este espacio sin reglas conocidas, bailando sola o en compañía del performer Jaime Martínez.

Foto: Sílvia Poch.

“La Feísima”

El título completo de esta pieza de la compañía La Calòrica es, concretamente, Feísima Enfermedad y muy triste muerte de la reina Isabel I, pero es más conocida por los miembros de la compañía y el público más fiel como “La Feísima”. Fue el trabajo de graduación en el Instituto del Teatro, hace más de 10 años, de los miembros de la compañía barcelonesa, que ahora triunfa con De qué hablamos mientras no hablamos de toda esta mierda. Todos los espectáculos de La Calòrica tienen rasgos que hacen que la compañía tenga una voz propia: la caricaturización del mundo, una carga crítica remarcable, un maravilloso sentido del humor y una comicidad irrenunciable. Maestros de la farsa, esta obra es un sangriento esperpento entorno a los muy católicos Fernando e Isabel.

Foto: Temporada Alta.

Leyendo Lorca

Uno de los aspectos positivos de la extraña edición del festival del año pasado a causa de la pandemia, fue uno de los espectáculos emitidos en directo por flujo de datos, el que protagonizó la actriz Irene Escolar, que ya había encandilado al público gerundense en un par de ocasiones anteriores, con mención especial para Vania de Àlex Rigola. Escolar ofreció un recital poético en el Teatro de la Abadía, una lectura en vivo sobre la que la propia actriz explica: “En un momento de tanto desasosiego, he sentido la necesidad de volver a la emoción de la palabra en estado puro, sin artificios, dejarme llevar por el impulso lorquiano para comprender el misterio que nos rodea “. Un sencillo homenaje a Federico García Lorca.

Foto: Francesc Meseguer.

Acorar

Este espectáculo es, posiblemente, el que más veces se ha programado en la historia de Temporada Alta. Con razón. Este monólogo, escrito e interpretado por Toni Gomila y dirigido por Rafel Duran, se estrenó en el año 2011 y desde entonces, ha estado presente casi cada año en la programación del festival. Se trata de un monólogo sobre la Mallorca rural y sus costumbres ancestrales. Una metáfora sobre la identidad que se desvanece y la preservación de la lengua, a través de la liturgia de la matanza y la elaboración de sobrasada. Acorar se ha convertido en un verdadero fenómeno, recolector de premios, objeto de un documental (se proyectará durante el festival en el Cine Truffaut) y con un público muy fiel que repite una y otra vez.

Foto: Alejandro Ardilla.

N’imPORTE quoi

Leandre Ribera es, sin duda, uno de los mejores clowns de Europa. La virtuosa mezcla de gesto preciso, humor absurdo y poesía que hace 30 años que muestra por todo el mundo ha dado como fruto espectáculos maravillosos, a veces en solitario, a veces excelentemente acompañado por grandes artistas, como Claire Ducreux o la compañía La Tal. En N’imPORTE quoi, Leandre rodea de cuatro payasos amigos -Andreu Sans, Cristina Solé, Laura Miralbés y Pere Hosta- y una puerta. Se trata de un estreno, de un espectáculo sin texto, sin límites, sin orden, desbordante de tonterías y en el que, por lo tanto, todo es posible.

Foto: David Espinosa.

Conferencia espectacular

David Espinosa es uno de los creadores contemporáneos más interesantes del teatro de objetos. Su capacidad para contar historias a través de los objetos, sobretodo todo tipo de muñecos y figuras, es sorprendente, ya sea manipulandolas él mismo, como es el caso, ya sea haciendo que el público interactúe con ellas. Conferencia espectacular es una clase magistral sobre las vanguardias escénicas europeas y al mismo tiempo, es un viaje biográfico por los creadores que Espinosa ama y reconoce su influencia. La magia de ver reproducidos con nada fragmentos de obras de Carles Santos, La Fura, Pina Bausch o La Zaranda, entre otros.

Foto: Alfred Mauve.

Sonoma

Finalmente. El año pasado esta pieza de la Veronal, con la cual una compañía catalana ha actuado por primera vez en la historia en el Palacio de los Papas, en el marco del Festival de Aviñón, ya estaba programada, pero la pandemia evitó la representación y se tuvo que transmitir a través del flujo de datos. Si Marcos Morau y La Veronal necesitaban un espectáculo de consagración, parece ser que es éste, que rompe con su personal lenguaje coreográfico. Morau trabaja con los límites de la realidad y los sueños con cantos tradicionales, exorcismos y ritmos hipnóticos, entre los rituales ancestrales y la modernidad. Todo cosido con el mundo de Luis Buñuel, tambores de Calanda incluidos, y el surrealismo.

Foto: Felipe Mena.

Història d’un senglar (o alguna cosa de Ricard)

La combinación de talento de creadores foráneos con el talento de artistas catalanes, en ocasiones tiene resultados brillantes. Historia de un jabalí es uno de estos casos, ya que ha resultado uno de los mejores espectáculos del teatro de nuestro país de los últimos años. El dramaturgo y director uruguayo Gabriel Calderón, que se inspiró en el Ricardo III de Shakespeare para escribir este texto, trabaja con un inconmensurable Joan Carreras, que ofrece un tour de force brillante. Un actor trata de construir el Ricardo III y en el proceso comienzan a aflorar las afinidades entre el personaje y el intérprete. A medida que se entrelazan sus historias de vida, la relación entre el actor, el personaje y el espectador se convierte cada vez más estrecha. Un imperdible.

Foto: Sílvia Poch.

Els àngels no tenen fills

La insustituible Sala La Planeta de Girona ya hace unos años que inició su ciclo de teatro verbatim, una apuesta comprometida, un tipo de teatro documental, con frutos destacables como No me olvidéis nunca, Será nuestro secreto o Mili KK, sobre temas de relevancia social que generan o han generado todo tipo de controversia. Los ángeles no tienen hijos (Els àngels no tenen fills) pone el foco en una de estas cuestiones que parece que no existen: los derechos sexuales y reproductivos de las personas con diversidad funcional. Este tema dialoga con uno de los montajes de más éxito de la última temporada del TNC, Mae de sucre. La dramaturga y directora es la misma, Claudia Cedó, y dos de los protagonistas, también, Marc Buxaderas y Andrea Álvarez. Se plantean preguntas que una gran mayoría del público no se ha hecho hasta ahora y al final se produce un debate con los miembros de la compañía y especialistas que resulta revelador.

Foto: Temporada Alta

La mala dicció

Otro de los creadores más destacables del país, Jordi Oriol, también un habitual del festival, ha hecho de Shakespeare su particular patio de juegos escénicos, solo o acompañado por otro iconoclasta: Xavier Albertí. Con él como director, Oriol hizo los brillantísimos Amlet i la caiguda de l’H, L’empestat y ahora cierran la trilogía con La mala dicció, siempre inspirándose en Shakespeare (Hamlet, La tormenta y Macbeth, respectivamente). La mala dicció se titula así jugando con el tópico de la mala suerte que arrastra Macbeth, de la que es una relectura. El objeto de la pieza es la ilusión de la libertad que ofrece el espejismo de dominar el mundo con nuestro sistema capitalista.

Información de servicio: La venta de entradas para los espectáculos de Temporada Alta comienza el martes 7 de septiembre con la venta preferente para mecenas del festival y los socios de El Club de la Ciudad Invisible. El día 9 comienza la venta general en la web y en taquillas. En este primer día de venta general se ofrece un horario presencial intensivo de las 9 a las 15h en el Teatro Municipal de Girona con 5 taquillas simultáneas y en el Teatro de Salt.

Imagen destacada: Sonoma, de La Veronal. Foto: Anna Fàbrega.