Terra de Trobadors vuelve a los orígenes con más teatro de calle y familiar

Hay pocos lugares donde se logre tener la sensación cercana a encontrarse inmerso en el rodaje de un filme ambientado en la Edad Media como Lady Halcón, por ejemplo, o La princesa prometida, o incluso El nombre de la rosa. La fiesta medieval Terra de Trobadors, de Castelló d’Empúries, es uno de esos lugares. Este año se celebrará, del 6 al 8 de septiembre, la 29ª edición de esta feria medieval de referencia en nuestro país, que implica la participación de más de una veintena de asociaciones locales.

La organización se ha planteado volver a los orígenes de Terra de Trobadors, lo que se traduce en la potenciación de las representaciones de pequeño formato y de calle -un 20% más- y la apuesta por los espectáculos familiares. Hay para todos los gustos y para todo tipo de público, ya que se han programado más de 200 actividades relacionadas con el mundo medieval de una gran diversidad de disciplinas, desde el teatro a las recreaciones históricas, pasando por la música, el circo, la danza, espectáculos de fuego o combates y luchas. Esta nueva orientación de la línea artística de Terra de Trobadors debe culminar en la próxima edición, la treintena, el próximo año, y persigue el ambicioso objetivo de convertirse en el evento medieval de referencia del sur de Europa.

En Terra de Trobadors hay actividades para todos. Foto: Manel Puig.

La edición de este año estará dedicada al comercio y a los mercados de la época medieval, rememorando la figura histórica del Comte (Conde) d’Empúries Hug V (1240-1277), vasallo de Jaime I, pero contra el que atizó una rebelión nobiliaria que fracasó, aunque posteriormente obtuvo el perdón. Los espectáculos de recreación histórica como la inauguración, la gran cena medieval, la batalla campal en el pont vell y la clausura girarán alrededor de esta época histórica.

Las previsiones son que se llegue y se consolide la cifra de 40.000 visitantes que recibe anualmente la feria. La mejora de la distribución de espectadores es un reto, y es por eso que se han programado actividades de manera simultánea en varios espacios. Pero no penséis que los visitantes participan de manera pasiva, sólo como espectadores. Quienes lo deseen también podrán participar de manera activa y apuntarse a la Escuela de combate, donde se impartirán talleres gratuitos para que los participantes -pequeños y mayores- aprendan técnicas de lucha medieval y las puedan poner en práctica. La organización, que hace un llamamiento a los participantes para que se caractericen con trajes medievales para integrarse mejor a la fiesta, también propondrá actividades como la Zona Pequeños Guerreros o la Zona Jóvenes Héroes.

Las luchas suelen concentrar mucho público. Foto: Manel Puig.

El núcleo del evento es el Mercado Medieval, que se extiende por todo el núcleo histórico de Castelló, desde la Llotja, a la plaza Mossen Cinto, la calle Carbonar, la de la Fruita, la plaza dels Homes o la plaza de les Monges, hasta la plaza Catalunya o la plaza Jaume I. Más de un centenar de puestos de artesanos y comerciantes que adoptarán el sistema de pago de la moneda medieval condal de Empúries, que será imprescindible.

No os perdáis propuestas -algunas de las cuales ya son un clásico en Terra de Trobadors- como las energéticas actuaciones de los grupos de música Els Berros de la Cort, Acibreira o Sübitus; los divertidísimos Traüt con el espectáculo de calle Katapulten; las impresionantes recreaciones históricas de la compañía Alma Cubrae; el espectáculo de fuego a cargo de Excalibur Teatro o las actuaciones de La Cremallera o los Théatre Des 33 franceses.

Els Berros de la Cort, un clásico en Castelló d’Empúries, en acción. Foto: Manel Puig.

Para acabar, si sois de los que la época también os interesa desde un punto de vista académico, en Terra de Trobadors también tenéis un sitio, con la celebración del ciclo de conferencias Miquel Pujol Canelles y el ciclo de música culta Sonido de Lonh, en el que actuará la formación Locus Desperatus. El ciclo de conferencias toca aspectos como la fiscalidad o el paisaje urbano de la época medieval.