Una ruta feudal en Blanes: el vizcondado de Cabrera

Durante los siglos XIV y XV, Blanes se convirtió en una pujante ciudad comercial, gracias al traslado de la corte del vizcondado de Cabrera desde Hostalric, su capital administrativa, a Blanes, que fue la capital marítima y comercial, el puerto principal del vizcondado.

Esta fue una de las señorías feudales más importantes de Cataluña y funcionó como tal durante más de 900 años, de los siglo XI al XIX. El vizcondado contaba con su propia administración, fiscalidad, ejército y justicia y se extendía por lo que actualmente son 5 comarcas: la Selva, Alt Maresme, Vallès Oriental, Osona y la Garrotxa. La huella del vizcondado en el territorio todavía es muy visible, muy presente, con castillos y villas donde residieron, y alcaldías diversas.

Los vizcondes de Cabrera establecieron su residencia y la corte en Blanes en 1382, hicieron construir un espléndido palacio y dotaron la villa de instituciones, murallas, nuevas calles, mercado en la plaza pública, notaría y otros servicios, como una fuente pública (Fuente Gótica), baños públicos, horno y un hospital de pobres.

La ruta del vizcondado que transcurre por Blanes, ideada por el consistorio, incluye la visita a vestigios que permanecen de aquella época, como el trazado medieval de las calles intramurallas, la calle Jaume Ferrer, el Portal de la Verge Maria – una de las puertas de la ciudad-, la Plaça Vella donde se hacía el mercado, el Ayuntamiento, las Voltes (arcos), la Fuente Gótica, el palacio de los vizcondes, la iglesia de Santa María, la cruz de las calaveras, el puerto y el castillo de Sant Joan. Ya véis, un recorrido lleno de historias de damas, caballeros y piratas, castillos y torres que nos muestran el Blanes más genuino. El ayuntamiento ha editado un pdf que, complementado con un mapa, os permite seguir la ruta y conocer todos los puntos con más profundidad.