Os proponemos un programa de visitas culturales guiadas y gratuitas de descubrimiento del Gironès

Llagostera, Madremanya, Cervià de Ter, Sant Julià de Ramis, Bordils, Flaçà, Llambilles, Sarrià de Ter y Sant Martí Vell. Estos nueve municipios son los que forman parte de la segunda edición del ciclo Redescubre el Gironès, que organiza el Área de Turismo del Consejo Comarcal del Gironès, que se inició a principios de abril y se alargará hasta el 11 de junio . Éste es un ciclo de visitas guiadas culturales y gratuitas, que tiene como objetivo promover el descubrimiento del patrimonio cultural de la comarca.

El año pasado, la primera edición del ciclo incluyó visitas culturales guiadas gratuitas a 4 municipios – Llagostera, Madremanya, Cervià de Ter y Sant Julià de Ramis – y este año se incorporan 5 municipios más: Bordils, Flaçà, Llambilles, Sarrià de Ter y Sant Martí Vell. Es decir, son un total de 9 visitas que se iniciaron a principios de abril (Llagostera, Cervià de Ter y Sant Julià de Ramis) y que continúan con Llambilles (30 de abril), Sarrià de Ter (7 de mayo ), Sant Martí Vell (21 de mayo), Bordils (28 de mayo), Flaçà (4 de junio) y Madremanya (11 de junio). Todas las visitas comienzan a las 11 de la mañana, la duración es de 1 hora y media y el aforo es limitado, por lo que es necesario reservar previamente al 972 011 669 o bien en turisme@girones.cat.

Monasterio de Santa María de Cervià de Ter. Imagen: Turisme Gironès.

Las joyas de Cervià de Ter son dos: es el castillo y el monasterio. El castillo está situado sobre una colina que se eleva dominante y se trata de una fortaleza medieval que fue construida en el s. XI y de la que sólo quedan algunos restos. Quedó en desuso en el s. XII, pero en la actualidad pueden visitarse los restos de este conjunto arquitectónico medieval. Por su parte, el emblemático monasterio de Santa Maria está situado en el exterior del casco urbano antiguo del pueblo. Fue fundado en 1053 por Silvi Llobet, señor de Cervià y dependió de Sant Miquel de Clusa hasta el s. XVI, cuando entró en decadencia y formó parte de Santa María de Ridaura y, más tarde, de Sant Pau del Camp. El monasterio, de estilo románico, consta de una planta basilical, tres naves de dos tramos y tres ábsides abiertos al transepto.

Una vista del Castellum Fractum de San Julián de Ramis. Imagen: Turisme Gironès.

El centro de atención de Sant Julià de Ramis es sin duda el yacimiento arqueológico Castellum Fractum, una antigua fortaleza tardorromana edificada sobre un antiguo poblado ibérico construido entre los siglos IV y V. La situación del yacimiento valora las vistas que se obtienen desde este enclave, que en el pasado era ideal para el control del paso de las mercancías a través de la Vía Augusta. Desde 1996 se ha ido excavando de forma sistemática tanto el poblado ibérico como el romano. Las funciones del Castellum eran diversas y su situación, con abundancia de agua y bosque, era óptima para cumplirlas: vigilancia y control principalmente, pero también defensa y aprovisionamiento o avituallamiento. Hoy es un espacio museizado y visitable, fácil también para niños. Unos carteles informativos ponen al alcance de los más pequeños una historia en formato cómic para entender la vida en la fortaleza romana y visigótica.

La muralla de Llagostera. Imagen: Turisme Gironès.

Llagostera dispone de un amplio patrimonio arquitectónico. Un paseo por el casco antiguo permite realizar un recorrido por numerosos edificios con un importante interés histórico. La Ruta de la Muralla incluye, entre otras, la iglesia parroquial de Sant Feliu (s. XVII), el castillo (s. XIV-XV) y el mirador de la plaza del Castell, que ofrece al visitante una vista de las Gavarres y el Prepirineo. A lo largo de las calles del centro también encontramos edificaciones de estilo modernista, noucentista o bien fruto del esplendor económico surgido de la industria del corcho del siglo XIX y XX, que configuran la llamada Ruta Arquitectónica. Cabe destacar el Centro de Interpretación de Can Caciques.

Una vista de la iglesia y el casco antiguo de Madremanya. Imagen: Turisme Gironès.

El casco antiguo de Madremanya se encuentra elevado sobre una colina y está repleto de calles estrechas, casas antiguas y pequeñas plazoletas que nos muestran su antigüedad a través de elementos arquitectónicos y decorativos de los siglos XVI, XVII y XVIII. Traspasar los dos portales de la antigua muralla, ya sea el portal oeste, en la calle de Sant Esteve o el portal norte, en la plaza dels Quatre Vents, es adentrarse en su historia. Domina el recinto medieval amurallado la iglesia de Sant Esteve de Madremanya, de estilo románico tardío y construida alrededor del año 1300.

La iglesia de Sant Esteve de Bordils. Imagen: Turisme Gironès.

En Bordils, uno de los puntos de interés es la iglesia de Sant Esteve, edificada durante la segunda mitad del siglo XVI. Es de estilo gótico tardío con algunos detalles de influencia renacentista y destaca su campanario octogonal. La iglesia conserva diversas imágenes de santos, como un Sant Josep amb el Nen; la Verge del Roser, que podría provenir de otra iglesia; un Sant Esteve, restaurado en los años 1980 y otra Verge del Roser, hecha por el taller de Llimona.

Mosaicos de la villa romana del Pla d’Horta. Imagen: Turisme Gironès.

La villa romana del Pla de l’Horta, en Sarrià de Ter, es el yacimiento donde se ha descubierto una destacable zona residencial romana que tenía una importante y extendida zona rústica de carácter agrícola e industrial. Puede datarse entre los siglos II aC hasta finales de V dC. En sus habitaciones se han encontrado pavimentos de mosaicos de opus tesellatum y de opus signinum, así como unos probables restos termales. Estos mosaicos están guardados en el Museo Arqueológico en Sant Pere de Galligants. La gran peculiaridad de los mosaicos de la época de Augusto (siglos I aC-I dC) que se pueden contemplar es que tienen un estilo italianizante, inhabitual en la Gerunda de la época.

Central Riera, de Flaçà. Imagen: Turisme Gironès.

En el centro de Flaçà, justo al lado de la rectoría y frente a una plazoleta rectangular, se encuentra la casa Balle, también conocida como Can Llausàs, que merece una visita. Más que de una casa se trata de un pequeño palacete de estilo plateresco con una fachada alargada culminada en una de sus bandas por una garita medio derruida. Es interesante contemplar las decoraciones de las jambas de las ventanas, auténticas obras de arte hechas por un picapedrero anónimo realmente hábil y diestro con la escarpa. También hay que visitar las calles medievales del casco antiguo y la iglesia de Sant Cebrià, las escuelas Les Moreres y la colonia fabril Salvador Torras.

Llambilles es un pueblo de origen romano, que se encuentra diseminado en dos áreas bien diferenciadas, la zona boscosa del macizo de las Gavarres, con lugares erguidos llenos de pinos y alcornoques, que contrasta con la llanura y la zona cultivada. Son de visita obligada las ermitas de Sant Cristòfol del Bosc, la de la Pietat y cerca de la iglesia parroquial, la masía Robert, conocida como la Torre de Llambilles. Las vías verdes pasan por este municipio.

Una vista de Sant Marí Vell. Imagen: Turisme Gironès.

Sant Martí Vell es un pueblo precioso, con un magnífico núcleo medieval. Destaca su iglesia, un templo de origen románico reconstruido en el siglo XVI, del que ya se habla en documentación del año 1035, junto con un castillo hoy desaparecido, que se dice que se ubicaba frente al templo. La iglesia fue reedificada en parte en 1433 y se terminó en el año 1585. Recientemente, en 2012, se realizó una actuación de restauración en todos los ámbitos. La planta es de una sola nave, con cuatro capillas y ábside, cubierta de bóveda de crucería con clavos con esculturas. La fachada es renacentista con un frontón triangular y rosetón central.

La guía de las visitas corre a cargo de guías oficiales de la Asociación de Guías de Girona, con quienes previamente y gracias a la colaboración de los ayuntamientos, se han coordinado diversas formaciones en el territorio, excepto la visita al yacimiento arqueológico del Pla de l’Horta en Sarrià de Ter, que correrá a cargo de la directora de la excavación. De cara al otoño se prevé que se haga una segunda tanda de visitas, en la que se repetirían los mismos municipios, aunque todavía está por confirmar.